Tiempo
Quiero respetar el tiempo de las cosas
Necesito cuestionar la velocidad de mi vida
Sin apresurarla
Respetar su tiempo
Valorar el Momento
Necesito saber
Cómo vivir más lento
Únicamente yo puedo controlar
y cambiar la velocidad del tiempo.
Quiero respetar el tiempo de las cosas
Necesito cuestionar la velocidad de mi vida
Sin apresurarla
Respetar su tiempo
Valorar el Momento
Necesito saber
Cómo vivir más lento
Únicamente yo puedo controlar
y cambiar la velocidad del tiempo.
Lenguaje concentrado
Intenso, género del entendimiento
Listo para ser activado
Poéticamente mora el ser humano en el arte
En el hombre lenguaje y poesía habitan en un mismo pensamiento
Poesía y lenguaje expresión de un mismo entendimiento
(Ana C. Manrique)
Allí, cuanto el sol calienta es aliado
Querido amante, amancebado
Es brisa, es vida, todo cuanto el alumbra
Dulce amor, deleitosa muerte, que en sus campos vuela.
En ardientes labios los besos juegan
La fresca brisa del mar sin nubes
Durante dulces horas
En el horizonte el sol ilumina
El sol como metáfora, solamente
Revelado por el instante de plenitud
Que lo destaca imponente.
Retornar, a lugares volver
que nunca creí volver a ver
viejos rincones por recorrer
sueños, suelos, detalles, pequeños de ayer
espacios donde nos sentimos bien
con la seguridad de que aunque todo falle
lo sé, siempre habrá donde volver.
Narrar es recorrer el sendero que te van enseñando ciertos personajes, al encontrarse y vivir aventuras solamente por ellos divulgadas.
El decir poético no cifra su destino en un futuro por cumplir sino que se aferra a la evanescencia del instante, porque ,el tiempo es la armonía de un momento en fuga discordante y quién sabe lo que seríamos capaces de ver si nos atreviéramos a mirar.
El Verano
El verano llegó, lleno de luz y color
El verano ha llegado llenando las venas de luminosidad
Así, que, huele el mar y siente el cielo
Deja que tu alma y tu espíritu vuelen
Mira, que, cada verano tiene su historia
De tanto remar en el mar, un día
pierdes el miedo a las olas y aprendes a surfear
Nuca es tarde para cambiar
comienza a actuar
quizás antes que termine el verano
cupido te pueda flechar
De forma complaciente, atractiva y seductora
se van tejiendo e hilvanando
las palabras que con nosotros
día a día caminan de la mano
hasta convertirse en una poderosa compañía
que no nos deja
ni de noche ni de día
La palabra chévere, es un neologismo originario de la lengua EFIK introducido en el caribe, especialmente en países como Ecuador, Perú, Colombia, Cuba, Puerto Rico, Panamá, Chile, República Dominicana y Venezuela a comienzos del siglo XIX por inmigrantes africanos provenientes de Nigeria.
Las sombras de los malos recuerdos
Han caído en un precipicio
Del que no saldrán con facilidad
La luz de la esperanza al vivir
Mejores días ha resplandecido
El alma ha reconocido
Bajo ese claro resplandor
De felicidad
una gran confianza
que, está más allá de la inmensidad.
Nosotros, los soñados,
nos instalamos en la noche de los que nos dan su potestad,
sobre el firmamento de sus sueños,
donde, descansan las constelaciones,
allí, somos nosotros los soñadores,
los que nos atrevemos a soñar.
El problema de mucha gente:
Es que muchos tienen deseos
y poca capacidad para poder satisfacerlos
Nada te ata
excepto tus pensamientos
nada te limita
excepto tus miedos
Nada te controla excepto tus creencias
Descubrió que sus limites la enjaulaban
le hacían invisible.
aprendió que sin ellos
y con todas y cada una de su emociones
sería capaz de hacer todo aquello que podía imaginar
vivó en libertad
soñó despierta
fue quien imaginó
se vio
en el espejo
y se dijo: deshazte de tus miedos, es hora de encontrarte.
Existimos mientras alguien nos recuerda. Existimos porque nos han reconocido, porque resonamos y nos reflejamos en los demás. Probablemente sea la huella más importante que dejamos.
¡Quien tuviera el valor de poder volar!
Alcanzar las estrellas
Enfrentarse a la nada y poder regresar
¡Quien tuviera el valor de poder volar!
Surcar el infinito
y en el espacio poder habitar.
"Los hombres somos hijos de la palabra, ella es nuestra creación, también es nuestra creadora, sin ella no seríamos humanos. (…) Por esto , el amor a nuestra lengua, que es palabra y es silencio, se confunde con el amor a nuestra gente, a nuestros muertos, los silencios y a nuestros hijos que aprenden a hablar " (Octavio Paz)